
La palabra secta viene del latín secare, que significa sectario, cortar. También, este término tiene su origen en la palabra de secedere, que quiere decir separarse. En ambos casos siempre presente la idea de separación.
En Europa, la palabra secta se ha concebido como derivada, principalmente, de sequi, seguir; y se asocia a la idea de seguir a un maestro, a un Líder.
Según la definición que brinda Y ves de Gibon en el Diccionario de las Religiones compilado por el Cardenal Paúl Poupard, el término secta designa: un grupo de oposición a la doctrina y a las estructuras de la Iglesia, e implica también, la mayoría de las veces, la idea de disidencia. En un sentido más amplio, se aplica a todo movimiento religioso minoritario.
Por su parte, el Secretariado para la Unión de los Cristianos del Estado Vaticano en un estudio —realizado en 1984— expresa que por razones prácticas se define a las sectas como “algunos grupos religiosos con una concepción del mundo suya específica, derivadas de, pero no completamente de acuerdo con las enseñanzas de las grandes religiones mundiales’.
De aquí nace una primera distinción que no se debe obviar: el origen de cada secta. Es decir si nacieron dentro de la religión cristiana o si se basan en otras religiones. En el caso de las que surgen dentro del cristianismo, el criterio para distinguir entre sectas de origen cristiano, por una parte, e Iglesia y comunidades eclesiales por otra, se debe fundar en las fuentes de enseñanza de estos grupos.
De esta manera, las sectas podrían ser aquellos grupos que, además de la Biblia, tienen otros libros revelados o mensajes proféticos; que excluyen de la Biblia algunos textos proto-canónicos, o cambian radicalmente su contenido.
En Europa, la palabra secta se ha concebido como derivada, principalmente, de sequi, seguir; y se asocia a la idea de seguir a un maestro, a un Líder.
Según la definición que brinda Y ves de Gibon en el Diccionario de las Religiones compilado por el Cardenal Paúl Poupard, el término secta designa: un grupo de oposición a la doctrina y a las estructuras de la Iglesia, e implica también, la mayoría de las veces, la idea de disidencia. En un sentido más amplio, se aplica a todo movimiento religioso minoritario.
Por su parte, el Secretariado para la Unión de los Cristianos del Estado Vaticano en un estudio —realizado en 1984— expresa que por razones prácticas se define a las sectas como “algunos grupos religiosos con una concepción del mundo suya específica, derivadas de, pero no completamente de acuerdo con las enseñanzas de las grandes religiones mundiales’.
De aquí nace una primera distinción que no se debe obviar: el origen de cada secta. Es decir si nacieron dentro de la religión cristiana o si se basan en otras religiones. En el caso de las que surgen dentro del cristianismo, el criterio para distinguir entre sectas de origen cristiano, por una parte, e Iglesia y comunidades eclesiales por otra, se debe fundar en las fuentes de enseñanza de estos grupos.
De esta manera, las sectas podrían ser aquellos grupos que, además de la Biblia, tienen otros libros revelados o mensajes proféticos; que excluyen de la Biblia algunos textos proto-canónicos, o cambian radicalmente su contenido.
1 comentario:
interesante informacion en tonces se podria decir que losprimeros cristianos formaron una secta al separarse del judaismo ,creo antes de aplicar dicho consepto abria que ver que tanto crecen pues del critinismoprimitivo formado por 12 seguidores hoy ay muchos grupos religiosos o que ahy dela separcion de martin lutero y juanclavino de la iglecia catolica romana hoy exiten la iglesia presviterian ,adventista o que de sir de la iglecia ortodocsa griega tambien ser una secta por haverse separdo dela romana
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